No sé el tiempo que lleva en mi trastero una pequeña luminaria de tubo fluorescente de 60 cms. Creo que me lo dio mi padre hace años, y que no funcionaba, y se encontraba durmiendo el sueño de los justos y dando guerra cada vez que hacemos algo de limpieza y ordenamiento del propio trastero.
Como entusiasta de la iluminación LED, ni decir tiene que llevaba tiempo buscando convertirlo a este tipo de luz, para darle un nuevo uso y quitarlo de el medio. Casualmente, hace unos días, en un almacén de chinos de Badajoz encontré un tubo de 60 cms, a muy buen precio, y me decidí a acometer de una vez la conversión.
Ésta es la luminaria de tubo fluorescente original:
Y éste, el tubo LED que compré, por unos ocho o nueve euros:
Por supuesto... luz fría. Sólo me gusta de 6000 Kelvin en adelante...
Las especificaciones de potencia y tensión de alimentación, así como intensidad lumínica y duración estimada:
Y el manual de instalación impreso en el embalaje. Nada de reactancias, ni de cebadores...
... y las conexiones, una fase (más correcto sería decir una fase y neutro) a cada extremo del tubo, sin ningún elemento intermedio:
Pues toca ponerse a desarmar:
