La lluvia de la pasada primavera me ha descubierto un fenómeno curioso. Y no es otro que lo que tiene toda la pinta de ser un fallo de fabricación, relacionado con los Seat Córdoba de segunda generación (denominación 6L) de entre 2002 y 2009.
Así, simplemente paseando, me he encontrado con varios coches, todos de la misma época, que presentaban el mismo defecto, la entrada de agua en el piloto trasero central derecho, como se puede ver en las siguientes fotos:
El primero, un Seat Córdoba gris:
El segundo, un Seat Córdoba negro:


