Tras recibir mi nuevo vehículo (que no vehículo nuevo), lo primero que me puse a mirar era la forma de cambiar la iluminación tradicional incandescente por sus equivalentes en tecnología LED. Como quiera que este coche tiene más luces que la feria de Sevilla, el proceso se verá en varios capítulos...
De momento, vamos con las primeras pruebas en la iluminación de la matrícula. Lo primero, comentar la dificultad en trabajar en esta zona. Llevar la placa en el parachoques, y tan baja, lo hace bastante más complicado a la hora de desarmar, de manipular, de insertar, y de todas las operaciones necesarias que lo que tengo acostumbrado en mis anteriores coches, un megane y un 307SW.
Pero vamos al lío. Lo primero, retirar las lentes plásticas de la matrícula. Un destornillador plano fino, atacando por cualquiera de los extremos con mucho cuidado, y salen a la primera:
Ahora, lo que se ve con el protector retirado: