Hace un tiempo, tuve que sustituir el mecanismo de descarga de una de las cisternas de mi casa. Supongo que tendría que haberlo documentado, para seguir con la tónica de este blog, pero la prisa y un poco de falta de planificación lo hicieron imposible.
El problema es que para poder manipular en condiciones, tuve que cerrar la llave de paso, y tras la sustitución de la descarga, abrir de nuevo dicha llave fue toda una odisea. De hecho, en ningún momento conseguí cerrarla, por lo que tuve que ir cerrando las llaves de paso del baño en cuestión e incluso la general de la vivienda.
Una vez acabada la chapuza, me dispuse a dejarlo todo OK, y por supuesto, probé la cisterna, y me llevé una muy desagradable sorpresa. Tardaba en torno a tres o cuatro minutos en llenarse de nuevo, a la vez que hacía un ruido muy, pero que muy molesto.
En lo primero que pensé fue en la llave de paso de la cisterna del inodoro, que intenté abrir completamente una y otra vez, las primeras veces a mano, y las últimas con un gran alicate, pero sin resultado alguno.
Así que, me puse a pensar en sustituir la misma, para solucionar el problema. Lo primero, adquirir una de las mismas medidas. En mi caso, la entrada es de media pulgada, y la salida, de tres octavos. Ignoro si esta medida será más o menos estándar en cuanto a las cisternas de inodoro, pero el caso es que en el comercio hay muchas.
Lo siguiente es, tras cerrar el paso de agua, aflojar el latiguillo que conecta la cisterna. Previamente,