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miércoles, 24 de abril de 2013

Mejoras en remolque ligero (4)

Seguimos con la adaptación del remolque ligero Erde 102 que compré usado para irme de vacaciones el año pasado, y que se queda corto rápidamente para una familia numerosa como la mía:



Una vez que las nuevas cartolas están ya construidas y pre-fijadas en el chasis, toca empezar a colocar todos los accesorios que son necesarios para el correcto funcionamiento del remolque. Aún queda pintarlas, pero eso será cuando esté todo ya soldado, y tenga claro cuál es el color que voy a emplear.



Lo primero a instalar son los soportes donde irán fijadas las piezas laterales traseras, que llevan los triángulos reflectantes y la luz de niebla, y que van atornillados a la pieza inferior, a la unión de esta con el chasis, y a la cartola lateral:


Para ello, simplemente se ha soldado un trozo de pletina previamente roscado en el lugar que marca la pieza, con un tornillo en su interior, para evitar que las escorias de la soldadura puedan estropear la rosca.

Luego hay que ponerse con el sistema de cierres de presión de la puerta trasera. Este sistema lo compré en MiBricolaje, de casualidad, y me ahorré pedirlo por internet. Eso sí, me llevé los dos últimos que había en stock. Antes había comprado otros más pequeños, que se me hacían demasiado débiles, y que puedo aprovechar para otros lugares.

Lo primero ubicarlo. Ha de estar lo más alto posible, pero sin estorbar el cierre de la tapa de plástico. Para ello, utilizamos un trozo de tubo para marcar la misma situación en ambos laterales, a una distancia suficiente del borde:


Luego, para darle más fuerza a su fijación, procedemos a soldar unas pletinas interiormente, que darán consistencia a la chapa e impedirán que se doblen, y aumentarán la superficie de contacto de los remaches:






Ahora, a taladrar...



... remachar provisionalmente ...


... y listo:


He preferido usar remaches a dejarlo soldado para que a la hora de pintar no se encuentren presentes, ya que su acabado no se llevará muy bien con la pintura. Además, de esta forma, si algún día se estropea alguno, es tan fácil como taladrar y remachar de nuevo. Ahora mismo se quedan fijados con un sólo remache, para fijarlos de forma definitiva más adelante.

El soporte de las bisagras de la tapa también hay que instalarlo. La tapa, aunque encaja y cierra perfectamente en el remolque original y modificado, no tiene los herrajes necesarios, posiblemente porque procede de otro modelo, así que hay que añadirle un tubo que cruce completamente la cartola delantera, donde basculará.



Este tubo ha sido producto de un reciclaje, y se han cerrado sus extremos con la adición de un trocito de pletina soldado y posteriormente amolado, de forma que queda muy estético. Como aún no tengo los pernios compatibles con los ya instalados en la tapa, no puedo seguir.

Ahora me pongo con otro tema. Sé que hay remolques a los que se les acopla una baca, para aumentar su capacidad de carga, como se puede ver en las siguientes imágenes:



Yo no sé aún si le pondré algún día la baca para transportar las bicis de los críos, pero sí que quiero dejarlo preparado para ello. También para cualquier otro uso que se me ocurra, como enganchar una red flexible, o algo que no tenga pensado y pueda más adelante ingeniar.

El caso es que decido soldarle unas tuercas a las cartolas laterales, en sus extremos, para poder fijar accesorios en un futuro, así que toca taladrar...



apuntar las tuercas en su sitio con ayuda de tornillos...


... y darles unos puntos de soldadura:


Otro de los problemas que detecto en los remolques ligeros, es la gran cantidad de ruidos que la carga genera, al golpear, moverse y rozar en el interior del mismo.

Para ello, quiero acondicionar el mío, y lo primero que hago es cortar a medida un suelo de goma para la bandeja del chasis. Éste lo he comprado por metros en Plásticos Álvarez, en Badajoz, y tiene una superficie rayada, que ayudará a impedir que la carga se mueva lateralmente. Se corta muy bien, pero me da la impresión de que se rompe con facilidad. Ya veremos que tal se porta.




jueves, 11 de abril de 2013

Mejoras en remolque ligero (3)

Tras las primeras tareas en la modificación de mi nuevo remolque ligero (ver aquí) y los primeros trabajos para la realización de unas nuevas cartolas que le confieran un aumento en el volumen de carga (ver aquí), seguimos con la tarea:

Una vez terminadas las cuatro estructuras de las nuevas cartolas, toca completarlas con chapas. Como quiera que la soldadura de una chapa sin más quedaría muy feo, además de peligroso (podríamos encontrarnos con cortes al manipularlas) decido solicitar ayuda a un taller de cerrajería, al que pido cuatro chapas a medida y plegadas, para soldar por la parte de dentro de las estructuras.

Mi intención es que los cuatro laterales de las chapas quedaran plegados, formando una bandeja, pero  debido a que las estructuras no son rectángulos perfectamente construidos (algún milímetro se puede escapar en cada metro de longitud, pero no es visible al ojo ni mucho menos) el taller decide hacer  sólo dos plegados por cada chapa, en la dimensión más larga. A continuación, se puede ver como encajan en las estructuras ya construidas:




Ahora toca volver a conectar la máquina de soldar, para ir fijando las chapas a las estructuras correspondientes. Pero antes, quiero dejar un poco más finas las soldaduras de unión entre los tubos, que no están perfectamente rematadas, a pesar de haber sido igualadas con la amoladora radial.


Para ello, compro un poco de masilla para carrocerías:


Preparo una pequeña cantidad según indican las instrucciones...


Y me pongo a extenderla por las zonas a arreglar, sin demasiado cuidado, pues luego vendrá la fase de lijado:


Hecho esto, vamos con el soldado de las chapas a las estructuras. Como de costumbre, cuento con la inestimable ayuda de mi padre, que a pesar de que refunfuña mucho, no se pierde una.


Las primeras soldaduras son las más fáciles. Consiste sólo en ir fijando diferentes puntos en la zona de la chapa plegada, en la unión con los dos tubos de la estructura:



Para las otras dos zonas, donde la chapa acaba sin más, hay que trabajarlo un poco más, porque la chapa se separa del tubo y hay que llevarla a su sitio antes:


Para ello, con ayuda de unos gatos, y de barras sueltas, se procede a fijar un tope exterior continuo...


Y obligar a la chapa a seguirlo fielmente antes de cada punto de soldadura en el interior:


Una vez soldadas las cuatro cartolas, es momento de volver a presentarlas en el chasis pelado del remolque, que ya va cogiendo forma:





Lo primero, colocarle las bisagras a la cartola trasera, para que siga haciendo de puerta y facilite la carga, más ahora que la profundidad del remolque ha aumentado cerca de un 70%. Para ello, usamos las bisagras originales, que quedaron en el chasis, y añadimos unas piezas nuevas compatibles:


Un sólo punto de soldadura, para probar la puerta, por si hay que hacer modificaciones:


Luego se soldará definitiva y completamente la pieza. Ahora, damos por el interior masilla de carrocero en las zonas de la chapas que no habían sido dobladas, para cerrar completamente la unión:




Y para terminar, una buena mano de minio protector a los interiores de las cuatro cartolas, para más adelante recubrirlas, pero de forma segura:


Una vez seco el minio, y presentada la tapa original, éste es el nuevo aspecto del remolque:



Conste que está sin guardabarros porque se los he quitado para pintarlos de nuevo, ya estaban algo deteriorados, y para que combinen con la nueva pintura que le daré al remolque, y que aún no tengo decidida. También quisiera bajarlos bastante, pues quedan demasiado altos (supongo que será una medida estandar que valdrá para ruedas de hasta 13 pulgadas) y como el eje no rota sobre sus anclajes, no debería haber peligro de que rocen. Se puede ver lo mal que queda en fotos originales:



Continuará.



jueves, 28 de marzo de 2013

Mejoras en remolque ligero (2)

Una vez hechas las primeras mejoras y modificaciones al remolque recientemente adquirido (puede verse aquí) tocaba empezar a darle un poco más capacidad de carga al mismo, toda vez que los escasos 32 centímetros de altura de las cartolas originales, dan para poco.

Eso sí, con la tapa de plástico se gana algo de altura, sobre todo detrás, pero con todo, sigue siendo algo escaso, como se puede apreciar en las siguientes fotos:



En fin, que pensando, y pensando, (por más que busqué en Internet, no encontré nada al respecto), decidí construir unas nuevas cartolas, de 50 cms de altura, para no comprometer en exceso el volumen de carga del remolque, ni su centro de gravedad, ni su aspecto.

Para fabricarlas, decidí usar perfil cuadrado de 20x20 mms, que se adquiere en cualquier almacén de hierros por muy poco dinero. Eso sí, se requiere ayuda, y yo, como casi siempre, recurro a mi padre.

Lo primero, desmontar totalmente el remolque:


Una de las cosas que se descubre cuando tienes algo desarmado, es que puedes encontrar defectos que en el momento de la compra no se observaron. Así, de esta forma nos encontramos con una rotura en la plataforma del chasis, debido a algún exceso de peso o golpe sobre la misma o sobre la cartola lateral:


Aparte de la cuestión estética, y de posibles accidentes en la manipulación (cortes en manos o cualquier otra parte del cuerpo), ese roto iba acompañado de un desplazamiento de los soportes de los tornillos de la cartola lateral derecha, que costaba un montón volver a colocarla. Así que hubo que enderezar la chapa, abollada, bajar el trozo que estaba doblado hacia arriba, y darle un par de puntos de soldadura para dejarlo como originalmente estaba:



Ahora, a la construcción de las cartolas:

En primer lugar, hay que cortar los tubos a las medidas deseadas, para lo cual nos quedamos con las dimensiones originales de las cartolas, y procedemos a cortar y luego biselar a 45 grados, para hacer las soldaduras de los tubos entre sí:



Una vez cortados los tubos, se procede a formar una a una las cuatro cartolas, soldando con cuidadito y buena letra:



Y cuando tenemos preparadas las tres estructuras de las cartolas fijas, se procede a ir presentándolas sobre el chasis, para comprobar como van quedando:


Al modificar el diseño de las cartolas originales, decidimos hacer un nuevo punto de anclaje en la parte trasera del remolque, pues se elimina el anclaje lateral inferior original, por lo que marcamos y taladramos tubos nuevos y chasis:




Como la puerta trasera tiene otras dimensiones, y es más complicada de ajustar, utilizamos la puerta original para ir viendo la ubicación final del resto de piezas:



Una vez construidas las estructuras de los tres paneles fijos, nos ponemos con la puerta trasera, que tendrá que cumplir ciertos requisitos, como tener algo de holgura para poder pasar entre las dos cartolas laterales, incorporar las bisagras, permitir instalar los sistema de cierres por uñas, etc... lo que no hace sino complicar su construcción.

Pero bueno, haciendo la puerta unos cinco milímetros más estrecha, y acoplándole un perfil en L lateralmente, a modo de tapa con las cartolas laterales, tenemos el problema solucionado:



En las fotos anteriores se observa la forma final de la junta descrita. Por supuesto, las soldaduras tan feas están aún sin repasar... pero lo dejo para una nueva entrega.