Cada vez que pasamos por Decathlon, mi hijo mayor se pega media hora dándole al saco de boxeo que tienen en la exposición.
Por ello, creemos que Papa Noël se ha dado cuenta, y estas navidades ha regalado un saco para niños a mi primogénito, que ha recibido con gran alegría.
El problema me ha llegado a mí en forma de soporte para colgarlo. Pero bueno, hacer uno provisional tampoco cuesta tanto (o al menos eso creía).
Lo primero, una barra de hierro. Aprovechando una barra que tenía en el trastero de perfil rectangular de 60x40 mm, he cortado un trozo a la medida de las esquinas del armario de la habitación de los niños:
Una vez cortada, hago una primera prueba, colgando el saco con un hilo gordo que amablemente me prestó mi mujer. Lógicamente, intento ubicar el saco lo más alejado posible de los armarios:
Comprobado que hay espacio para que los niños le puedan golpear sin que roce excesivamente con los armarios, y que deja espacio para hacer vida normal, comienza el proceso "fino".
