En una entrada ya muy antigua, comenté el hallazgo de unos Chyrsler New Yorker de diferentes épocas, en un espacio muy reducido.
Los clásicos los encontré en un desguace de Benicassim, y aprovechando la ocasión, fotografié otros vehículos esperando una restauración junto a aquellos.
En esta ocasión me llamaron la atención los siguientes:
Citroën Ami 8.
Podemos apreciar juntas dos versiones. Una berlina y otra break. En España se comercializaron como Citroën C-8, debido a que por lo visto, una marca de galletas (AMI) impedía usar esa denominación.
Todavía recuerdo que uno de mis tíos tuvo uno como éste cuando yo era muy pequeño. También recuerdo que se balanceaba un montón, y que siendo tan pequeño como era, me incitaba al mareo.
