Tras los tres primeros episodios de mi tentativa de ser engañado por unos timadores baratos, vamos a por la cuarta entrega.
Por supuesto, todos los datos que he proporcionado en los diferentes correos son manifiestamente falsos, y la cuenta de correo usada es una que tengo para cosas como esta. Por lo tanto, los riesgos que corro son más que limitados.
Acabo de contestar al último correo solicitando de nuevo mis datos personales, así como la elección efectuada para que me manden el paquete con, recordemos, mi talón de casi dos millones de euros, la camiseta de la Irish Lotto, mi cara gorra (aún no sé que puede llegar a ser), mi Iphon6 6, y mi portátil Apple.
Como buen españolito de a pie, he seleccionado la tercera opción de envío, que me sale más barata, y a pesar de que haya ganado más de un millón ochocientos mil euros, no me corre mucha prisa, la verdad... ja ja ja
