Me encanta ver coches raros, diferentes, difíciles de ver por ahí. Y más me gusta poder fotografiarlos y mostrarlos en este blog.
De hecho, ya van veintidós entregas de coches y motos raras que me voy encontrando en mi devenir diario, y espero que os guste tanto como a mí.
Ford A Roadster (1929)
El primero de los mostrados hoy es una auténtica joya. Un pedazo de Ford de la década de los veinte, muy, pero que muy, restaurado, y que luce impecable:
Decir que el encuentro con este coche fue fruto de la casualidad. Ocurrió en Benicassim, justo después de que encontrara los Chrysler New Yorker en el desguace contiguo a la estación de servicio donde están hechas las fotos.
Por cierto, el propietario también un tío simpático que se prestó al fugaz reportaje fotográfico con la mayor de las paciencias y sonrisas.
