Ayer me pegué todo el día haciendo una selección de fotos del pasado 2012, para copiárselas a mis padres en su marco digital. Un año da para mucho, la familia ha crecido, los niños también, se han hecho muchas actividades y celebraciones... en fin, que había que actualizar el contenido del portafotos electrónico.
Para ello tiré de mi querido picasa -algún día escribiré de mi apasionante relación con google, y lo que nos ha solucionado la vida a los enredas con sus innumerables aplicaciones (por ejemplo, este blog)- y seleccioné unas 260 fotos de entre las decenas de miles efectuadas en el año.
Luego las convertí a formato 5:3, para darles la proporción correcta a los marcos digitales, tanto de mis padres como el de mi casa, y las reduje a 800 píxeles de ancho, una medida más que satisfactoria para la calidad de sus pantallas, y que permite guardar muchas, pero que muchas fotos en una simple tarjeta de 2 Gigabytes, de las que ya tenemos tiradas por cualquier rincón por su escaso uso actual.
Después de pasar prácticamente la jornada festiva del día 7 de enero con estos menesteres, llega la hora de copiar las fotos al marco, dejando también, por supuesto, las que ya había de antes. En el caso del marco de mis padres, todo estaba grabado en su memoria interna, y allí que (tras varios intentos) me puse a mandarlas. Todo iba bien hasta que el aparatejo mostró un error del tipo memoria llena.
Bueno, pues hasta aquí ha llegado la memoria del supratech pensé, así que, buscaré una memoria SD que llevo en el coche de 2 GB, dando vueltas, y le meteré todas las fotos, las anteriores y las de esta remesa, por lo que procedo a borrarla entera, dando como resultado esto:
Conste que suelo tener activo en mis sistemas ubuntu la visión de los archivos ocultos, y que no puedo sacar una captura de pantalla mientras está activo el menú superior para demostrarlo. Así que, según la captura anterior... mi tarjeta está más que vacía, ¿no?
Pues si pincho en propiedades de la misma, en el menú de la izquierda, lo confirmo:
Bien, pues manos a la obra... sólo hay que copiar, primero, las 260 fotos que tengo preparadas de hoy:
Me pongo a hacer un copia-pega... a la tarjeta recién vaciada, y esto es lo que aparece:
Vaya... ¿no había convertido las fotos a un tamaño de 800 píxeles de ancho para que no ocurriera esto en mucho tiempo? Vamos a ver como está la tarjeta, pinchando de nuevo en propiedades de la misma:
Pues vaya... resulta que tiene sólo 34,4 megas ocupados, y sigue con su capacidad de almacenaje prácticamente intacta.
Como quiera que ubuntu de vez en cuando me da algo de guerra, cuando ocurren cosas de estas, sin explicación aparente, me paso a probar en windows. Pero esta vez no puedo. Reinicio el ordenador, y ahora el windows que comparte arranque, no reconoce ni teclado ni ratón. No sé que le puede haber pasado, porque no le he tocado nada, y antes funcionaba. Lo reintento varias veces, con el mismo resultado.
Vale, puede ser el lector/grabador de tarjetas de mi equipo, que da algo de guerra con las tarjetas de 8 GigaBytes, así que meto la tarjeta en la cámara de fotos Samsung, que comunico a través del cable USB siempre para sacar y borrar las fotos, y lo intento de nuevo, con el mismo resultado.
Bueno, a ver si va a ser la versión de mi ubuntu, la 12.04. Enciendo mi netbook, que ya tiene instalada la versión 12.10 y trae lector de tarjetas SD de serie, y nunca ha dado error alguno. Exactamente igual.
Ni que decir tiene que he formateado la tarjeta varias veces en la cámara (el formateador de SD de ubuntu no me funciona) y que me he cansado de borrar archivos ocultos y visibles en varias ocasiones. Busco en internet, y a nadie parece que le haya pasado esto antes.
Aburrido, pienso en otra solución, que no debería (a priori) cambiar mucho las cosas. Voy a crear una carpeta en la tarjeta SD, y voy a grabar las fotos allí.
Y dicho y hecho, me pongo a ello. Creo una carpeta llamada fotos, (¿original, eh?) y procedo a copiar
Como se puede apreciar, se han copiado no ya las 260 fotos de 2012, sino la totalidad de las anteriores también, y suman la nada despreciable cantidad de 791 elementos, lejanos de los 170 donde daba el error de escritura:
Y además, ya comienza a ocupar algo más de espacio en la tarjeta...
... sin que se haya resentido lo más mínimo.
A la conclusión a la que he llegado es que en el directorio raíz de una tarjeta SD no se pueden crear más de 170 entradas, pues da error de capacidad superada (un poco confundido, también) y se ha de crear al menos una carpeta para introducir el grupo de archivos fuera de la raíz.
Desconocía esta circunstancia, que me ha hecho perder toda una mañana, por lo que la posteo, por ser de interés para quien se encuentre en esta situación.
Como curiosidad, escribir esta entrada con tu hija inquieta de nueve meses al lado... no tiene parangón. Tirando de los cables, quitándome el teclado y el ratón, añadiendo teclazos, chupando las SD, etc... una segunda odisea.







