Hace ya bastantes días que la estufa con la que calentamos el cuarto de baño cuando se bañan los niños olía un poco a quemado. Sobre todo al apagarse.
Pero hace un par de días observé que apenas salía aire de la estufa, y que la rejilla delantera estaba muy caliente. Además, por la parte trasera, donde se aloja el ventilador, sí que se notaba el movimiento del aire, aunque parecía que salía de la estufa, en vez de entrar.
Ya llevaba tiempo observando que se había acumulado durante la vida del electrodoméstico cierta cantidad de pelusas... como se puede apreciar en las siguientes fotos:
Con los antecedentes descritos, se imponía una apertura en toda regla de la estufa, para inspeccionar su interior...
Quitando los primeros tornillos de la carcasa, accedo a la resistencia que genera el calor. Se ve algo de pelusa, pero poca cosa: